En la endometriosis peritoneal se deben diferenciar las lesiones de endometriosis entre lesiones rojas, blancas y negras.
Las lesiones rojas y las no pigmentadas son lesiones características de una enfermedad de endometriosis peritoneal temprana y son especialmente activas (pueden ocasionar irritación peritoneal y con ello dolor), a diferencia de las lesiones negras que significan lesiones viejas y no muy activas
Lesiones rojas
Lesiones blancas
Lesiones negras
El ultrasonido vaginal en endometriosis peritoneal no tiene ningún valor pues no puede identificar las lesiones típicas de endometriosis, sin embargo es de gran valor en endometriosis ovárica.
El diagnóstico definitivo de la endometriosis peritoneal se hace con la “LAPAROSCOPIA” con biopsia para confirmación histológica.
La finalidad del tratamiento quirúrgico a través de la laparoscopía es eliminar las lesiones peritoneales y es el tratamiento primario de elección. Para ése fin el médico dispone de varias alternativas:
a.- Coagulación y vaporización de las lesiones.
b.- Excisión (extirpación) de las lesiones
El tratamiento médico a través de la supresión ovárica (poner a los ovarios en reposo o estado de pseudo-menopausia), favorece la regresión de los implantes de endometriosis.
Los análogos de GnRh (Goserelina, Leuprolide) son especialmente efectivos en comparación con contraceptivos orales o gestágenos, sin embargo es muy importante diferenciar la endometriosis peritoneal de la endometriosis ovárica y de la endometriosis infiltrativa profunda.
Los Anti-reumáticos no esteroideos ayudan igualmente a una reducción de los síntomas asociados a la endometriosis (dolor).
No es bien conocido si las diferentes formas de endometriosis peritoneal se comportan en forma diferente con respecto a dolor, fertilidad y evolución de la enfermedad.